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Catolicismo y secularización en Argentina y España (siglo XX)

 

Diego Mauro (CONICET/Universidad Nacional de Rosario) y Julio de la Cueva Merino (Universidad de Castilla La Mancha)

 

En los últimos años, tras la proliferación de enfoque y teorías que sobrevino a la crisis del llamado “paradigma clásico” de la secularización en el último tercio del siglo XX, han comenzado a lograrse poco a poco algunos acuerdos básicos sobre los alcances del concepto, al menos en el campo de los estudios religiosos.
Por un lado, el término dejó de designar mayormente un proceso necesario de declinación, retracción y marginalización de lo religioso para pasar a referirse más bien a procesos de cambio, transformación y relocalización de las religiones y sus instituciones en contextos de modernidad, caracterizados por la distinción de las esferas política, social, cultural y religiosa. Por otro, el concepto fue despojado de sus ambiciones generalistas y de la unilateralidad del “viejo paradigma”, [1] adoptándose enfoques poliédricos que conciben la secularización como un proceso “multidimensional” o directamente como varios procesos que se desenvuelven en diferentes planos, registros o dimensiones. Una secularización cualitativa, referida a las relación entre la política y la religión, con particular atención a los aspectos jurídicos de la relación Iglesia y Estado; una secularización cuantitativa, atenta a las formas de participación religiosa y al peso relativo de la religión en la vida cotidiana; una secularización interna centrada en los cambios experimentados por las entidades religiosas. Entre ellos, la propia conformación institucional de la Iglesia contemporánea, diferente a la constelación de corporaciones indistinguibles de la sociedad que constituían las Iglesias de antiguo régimen en Europa y América Latina. [2]

El punto de partida en todos los casos fue la puesta en tensión de las prognosis iluministas del “paradigma clásico” y sus versiones estructuralistas. Esto permitió dejar de asumir los cambios –incluidas las virtuales declinaciones allí dónde parecían comprobarse las tesis clásicas– como un proceso necesario y natural reflejo de tales o cuales cambios socioeconómicos para pasar a pensarlas como triunfos históricos y contingentes del laicismo, entendido como una ideología política más y por lo tanto susceptible de devenir un objeto de estudio como cualquier otro. [3]
En este dossier, hemos reunido un conjunto de trabajos que se hacen eco de estas reformulaciones teóricas a la hora de abordar la historia del catolicismo del siglo XX en la Argentina y España. El trabajo de Joseba Louzao con el que se abre el dossier nos ofrece un cuidado estado del arte en el que se analizan precisamente algunas de las derivas contemporáneas de la teoría de la secularización, con especial atención a cómo esas nuevas formulaciones impactaron en el estudio de la modernidad religiosa en el caso español. Por su parte, Feliciano Montero nos ofrece un artículo de síntesis que recorre las transformaciones del catolicismo en España desde fines del siglo XIX hasta nuestros días, tomando como eje el conflictivo proceso de construcción de laicidad. Montero, cuyos aportes han sido fundamentales en la renovación de la historiografía española sobre la Iglesia católica, analiza pormenorizadamente los procesos de secularización interna que derivaron en la emergencia de un movimiento católico, capaz de adoptar formas “modernas” de organización, participación y militancia. En esa misma línea se inscribe el aporte de Julio de la Cueva Merino, quien estudia las formas de movilización y la ocupación del espacio público por parte de los católicos a comienzos del siglo XX en un contexto signado por una mayor movilización anticlerical y disputas por la redefinición del lugar de la religión en el marco de una Restauración en crisis. Finalmente, José Ramón Rodríguez Lago nos ofrece un exhaustivo balance historiográfico sobre el factor religioso en tiempos de la Segunda República. El texto presenta una síntesis de las transformaciones de la Iglesia católica española del primer tercio del siglo XX, en consonancia con lo planteado por Montero y De la Cueva, al tiempo que traza lineamientos para el estudio de la secularización en España. En particular, destaca la importancia de balancear los estudios locales y regionales con una perspectiva trasnacional, que tenga en cuenta el contexto de una Iglesia católica “romanizada”, devenida un actor global.

El estudio del caso argentino se abre con un trabajo de Miranda Lida que advierte sobre los peligros metodológicos de los enfoques “intencionalistas” en el estudio de la Iglesia católica, retomando el debate planteado por Ian Kershaw al interior de la historiografía sobre el nazismo. El artículo rastrea las transformaciones del catolicismo en las primeras décadas del siglo XX, poniendo el foco en su adecuación a los procesos de conformación de una sociedad de masas a lo largo de las décadas de 1920 y 1930. En esa misma clave se desarrolla el aporte de Diego Mauro sobre los modelos de “mujer católica” del catolicismo social de entreguerras. Mauro analiza cómo los militantes católicos adoptaron un lenguaje de masas y algunos de los recursos de la industria cultural para difundir de maneras novedosas modelos tradicionales de domesticidad. José Zanca, por su parte, valiéndose de la categoría secularización interna se adentra en el estudio de la crítica literaria, teatral y cinematográfica católica, como un vehículo para comprender en sus sinuosidades los cambios que atraviesa el mundo intelectual católico de la segunda posguerra. Por último, Mariano Fabris aborda los debates en torno a la sanción de la ley de divorcio durante el gobierno de Raúl Alfonsín en la década de 1980. A pesar de las transformaciones planteadas por el Concilio Vaticano II, la III Conferencia de la CELAM en Puebla y la propia valoración positiva que de la democracia y de la autonomía de lo temporal hicieron los obispos argentinos en el documento Iglesia y Comunidad Nacional de 1981, la Conferencia Episcopal se opuso al proyecto. Los argumentos esgrimidos y las acciones emprendidas proporcionan a Fabris un laboratorio privilegiado para seguir la dificultosa adaptación de la institución eclesiástica a la democracia electoral y a la rediscusión de los alcances de la laicidad argentina.

Esperamos que este dossier contribuya a la realización de estudios comparados y anime perspectivas trasnacionales que, como ponen en evidencia los trabajos seleccionados, constituyen una necesidad metodológica a la hora de encarar la historia de la Iglesia católica y los procesos de secularización.

Índice

 

NOTAS
1.  Diotallevi, Luca Il rompicapo della secolarizzazione italiana. Caso italiano, teorie americane e revisione del paradigma della secolarizzazione , Rubbettino Editore, Soveria Mannelli, 2001.
2.  McLeod, Hugh Secularization in Western Europe, 1848-1914, McMillan Press Ltd., London, 2000; Hugh McLeod y Werner Ustorf (eds.), The Decline of Christendom in Western Europe, 1750-2000, Cambridge University Press, Cambridge, 2003 Dobbelaere, Karel, Secularización: un concepto Multi-dimensional, Universidad Iberoamericana, México, 1994.
3.  Casanova, José Public Religions in the Modern World , University of Chicago Press, 1994.