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El género en Historia


Historizar el pasado vivo

Dos experiencias de edición numérica en forma de libro electrónico para el mundo académico

Anne Pérotin-Dumon
(Archives nationales de France/Centro de Ética, Univ. Alberto Hurtado, Chile)

El Género en historia

Introducción a la historia del género dirigida hacia el mundo académico. Su producción entre 1999 y 2000 es el resultado de una investigación y docencia llevada a cabo por siete años en el departamento de historia de la Universidad Católica de Chile. La primera parte ofrece un panorama del desarrollo que han tenido los enfoques genéricos en la disciplina histórica desde 1970 y describe sus herramientas analíticas. La segunda parte ofrece más de 30 trabajos históricos escritos desde una perspectiva de género, con el fin de enseñar sus varios abordajes y tendencias académicas más recientes. Una última parte recoge las enseñanzas de los estudios de género que se realizaban a la fecha en dicho campo en Chile.

Historizar el Pasado Vivo en América Latina

Treinta y cuatro estudios acerca de la reconstitución de los acontecimientos recientes que forman parte de los recuerdos de muchos, por historiadores que son sus contemporáneos, cuando el carácter dramático de esos sucesos los convierte en un problema moral duradero para la conciencia nacional. El “pasado vivo” de la violencia política en la Argentina, Chile y Perú interpretado por historiadores y otros especialistas, con una dimensión comparativa sobre Brasil, Guatemala, Alemania, España, Francia, Irlanda del Norte, Polonia, los Estados Unidos y Japón. Un trabajo liminar recoge los temas de los estudios monográficos o historiográficos que vienen a continuación y están distribuidos en seis secciones: Verdad, justicia y memoria; Argentina: el tiempo largo de la violencia política; Chile: los caminos de la historia y memoria; Perú: investigar veinte años de violencia reciente; Archivos para un pasado presente; El pasado vivo: casos paralelos y precedentes; Historia reciente y responsabilidad social.

Las lecciones que se pueden sacar

La meta de las dos publicaciones fue la misma: poner en línea una mayor cantidad de trabajos académicos que fueran en castellano, en forma de manual para estudiantes, docentes e investigadores, combinando rigor de contenido con amplitud de mirada. Sobre un tema de punta en la disciplina histórica, eso en un momento en que buenos estudios están todavía escasos debido al carácter reciente de la problemática. El resultado, en ambos casos, ha sido un E-book de unos 1800 páginas, el equivalente de 7 libros impresos de 250 páginas, accesibles en forma gratuita y con posibilidad de bajar todo su contenido.
Son varias las lecciones que se pueden sacar de estos dos emprendimientos llevados a cabo a pocos años de distancia. Me limitaré aquí a la cuestión de la edición numérica per se ubicándola entre los otros usos académicos del Web.
Entre 1999-2000 y 2004-07, las condiciones de producción de un E-Book han evolucionado mucho. El género… partió del deseo de explorar las potencialidades de una página Web recién instalada en una unidad académica, con colegas a quienes la transición democrática había involucrado en la revisión de los textos escolares en historia y había demostrado la necesidad de actualizar los contenidos y herramientas conceptuales y metodológicas de la historia. Nos repartimos las tareas – escritura, editing, manejo del escáner, construcción de la página Web, gestión del proceso de producción, derechos de autoría y reproducción, etc. – en base a la experiencia de cada uno; solo para traducciones y diseño se contrataron servicios externos.
Para la producción de Historizar…, en cambio, la sofisticación alcanzada en pocos años por los medios electrónicos requería que apelaramos a servicios profesionales externos a nuestro ámbito académico (editora en jefe, correctores, traductores, diseñador de sitio web, etc.). En comparación con El género… que fue una producción artesanal, se puede decir que Historizar nos enseñó la vía para el futuro, que sería contar con los servicios de una editorial especializada en ediciones numéricas.
Tal como el libro impreso, el E-book no deja de ser un emprendimiento exigente por los múltiples pasos que implica su producción y por su costo aun cuando su carácter educativo y no-lucrativo permitiera contar con el apoyo de fundaciones. Pero responde a una demanda que evidencia los mensajes recibidos de usuarios después de poner en línea tanto El género… como Historizar…: los que nos escriben son docentes en busca de material para armar un curso y estudiantes avanzados (magíster y doctorado), intelectualmente inquietos que pertenecen a universidades con pocos recursos económicos, a menudo en regiones geográficamente alejadas.
El hecho es que no existe hoy en el mundo latino las estrategias editoriales para satisfacer una demanda palpable por manuales y textos de estudio accesibles en línea. ¿Han explorado esta veta los editoriales y prensas universitarias de que se enorgullecen nuestras casas de estudio? Mi impresión es que no. Refleja sin duda un atraso del mundo editorial que no es propio de América Latina. ¿Cuántas Prensas Universitarias han mirado seriamente en la posibilidad y rentabilidad de reconvertir parte de su logística y estrategia de producción hacia la edición numérica? Para las muchas universidades que cuentan con escuelas de periodismo, comunicación, ciencias de la comunicación, educación, sus estudiantes tendrían allí un campo de prácticas ideal. Esta timidez va a la par con un uso limitado de las potenciales pedagógicas y comunicacionales del IT en cada unidad académica.
Sin duda hay obstáculos en el camino. El de los derechos de autor, por ejemplo , pero ¿cuánta gente sabe de las alternativas ofrecidas por Creative Commons? Además están las obras de historiadores y grandes recopilaciones documentales ya en el dominio público, o simplemente agotadas cuya digitalización las casas editoriales y autores autorizarían.
Otro obstáculo posible sería la necesidad de generar un ingreso de las ventas, si bien no es tan imperiosa en el caso de las prensas universitarias como él de las otras casas editoriales. En este caso ya existe la fórmula de la suscripción a un servicio tal como se hace para acceder al contenido de la revistas académicas.
Al respecto es interesante reflexionar en empresas pioneras como el ACLS History Ebook Project (HEB), que digitaliza la producción historiográfica norteamericana del siglo 20 mediante un acuerdo con muchas “University Press” de todos los EE. UU y se distribuye a los usuarios mediante suscripción por parte de las bibliotecas y centros de estudio. Otro proyecto piloto y exitoso es la Biblioteca chilena, sección historia que ha estado colocando en línea a los historiadores chilenos del siglo XIX.
Explorar seriamente las posibilidades de la edición numérica es darse los medios de estimular el crecimiento educativo e intelectual de la región.
Los sitios y páginas a quienes historiapolitica.com solicitó aportar su opinión acerca de su experiencia con Internet dan cuenta de los muchos usos académicos del Web que han ido estructurándose a parte del E-book desde 2000: “papers”, revistas, recopilaciones bibliográficas, reseñas. Con ellos pues el E-book ha ido encontrando su entorno. Creo que el rubro “Sitios de interés” y los enlaces que muchos proponen son clave : actúan como garantía de calidad para los usuarios, diseñan la red de conocimiento que formamos, señalan afinidades entre líneas de pensamiento y formas de abordar nuestra disciplina. Otorgan realidad – si la palabra se puede usar a propósito del mundo virtual – a una nueva república de las letras.