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Deporte, educación, corporalidades 

Aisenstein, Angela (UNLu/ UdeSA)

Scharagrodsky, Pablo (UNQ/UNLP)

 

Resulta casi imposible iniciar la introducción a un dossier –cuyo tema alude al deporte– sin hacer referencia a las palabras de Eduardo Archetti[1] (1998) en su prólogo al libro Deporte y Sociedad.[2] En ese volumen, que compilaba estudios que “marca(ba)n el comienzo de una nueva época en el estudio del deporte en Argentina” (p.12), Archetti recordaba la relación problemática que los intelectuales de izquierda, los historiadores profesionales y los científicos sociales (no solo de Argentina) habían tenido con el deporte, por haberlo considerado –hasta hacía no mucho tiempo– “un tema menor” en la investigación sociológica e histórica. Y destacaba que la reciente valorización teórica y empírica del deporte (de los años ’80 y ‘90) estaba estrechamente vinculada al redescubrimiento de la obra de Norbert Elías.

Archetti advertía, también, que estudios y análisis antropológicos y sociológicos más recientes cuestionaban la perspectiva eliasiana, aun cuando aceptaban mirar por la ventana que esta actividad o práctica social abre para comprender a las sociedades modernas, tocando temas centrales para las ciencias sociales tales como la cultura y las identidades, el poder y la política, la educación y el control de los cuerpos, entre otros.

Sin haber sido ese el propósito inicial, este dossier toma la posta al reunir un conjunto de trabajos que, con distintos énfasis y perspectivas, hablan del deporte, de sus actores, de los ámbitos en que se desplegó en Argentina, en un amplio periodo histórico que recorre desde fines del siglo XIX hasta el último tercio del XX.

Resulta importante explicitar que los trabajos seleccionados resultan un recorte, casi mezquino, que excluye muchos autores y textos que han desarrollado el tema y contorneado un campo de estudio. Sin embargo, aun así, este corpus no exhaustivo nos permite una mirada relacional sobre el deporte, la educación y las corporalidades (en tanto temas y objetos de estudio invocados en el título del dossier); así como una entrada para ver al estado y la sociedad civil en movimiento y relación mutua en distintos momentos y frente a diferentes cuestiones. La indagación histórica en contacto con estos tres objetos funcionaría como un atajo para mirar procesos sociales más amplios o generales; también para ver la dinámica de la relación discurso-práctica y para contrapuntear las periodizaciones en uso, es decir como excusa historiográfica, tal como lo señala Diego Armus. En su texto plantea la riqueza de la historia sociocultural de la enfermedad y la salud, y alude al deporte y a la educación física como muestra de recortes temáticos que permite explicar más y mejor la relación de la enfermedad (la tuberculosis en su caso) con la historia cultural, social y política en el contexto de la construcción de las ideas de raza argentina.

Si el estudio del deporte abre una oportunidad para entender la dinámica social en (y más allá) de estas prácticas culturales, el texto de Roy Hora es un ejemplo privilegiado de ello. En el desarrollo del  turf en el hipódromo argentino a fines del siglo XIX, Hora descubre un espacio de disputa social entre actores dotados de recursos de poder desiguales; un escenario en el cual refractan procesos de cambio en un momento de importantes transformaciones que ponen en juego modelos o ideales de masculinidad, poder y autonomía. A fines del XIX y en la primera década del XX, la profesionalización de las carreras de caballos escindió la figura del criador de la del jinete en cada una de las clases sociales que participaban del turf: los propietarios pertenecientes a la elite y los jockeys como trabajadores especializados. Y el hipódromo como escenario sirvió para reafirmar la primacía del primer grupo, que para imponerse en la tierra de la “democracia equina” debió marginar o des jerarquizar a los miembros del segundo.

Algo similar, pero respecto a identidades generacionales dentro de un grupo relativamente homogéneo –los jóvenes de sectores populares que habitaban la ciudad de Buenos Aires– es lo que le permite a Julio Frydenberg el estudio del desarrollo del fútbol en la primera mitad del siglo XX. Su trabajo sobre la difusión de la práctica mediada por la creación de los clubes criollos lo lleva a mirar los cambios en la ciudad, la edificación de los barrios y los sectores populares que los habitan y el modo en que este deporte permitió la conformación de identificaciones generacionales y barriales.

La idea del deporte como un espacio para nuevas identidades y subjetividades se despliega en los trabajos de Carolina Ferrante y Patricia Anderson. Ferrante desarrolla una etapa en la génesis y estructuración del deporte adaptado en la Ciudad de Buenos Aires, durante la segunda mitad del siglo XX.  En ese marco, describe los modos en que la experiencia corporal y las formas de percibir socialmente los cuerpos –habilitadas por el deporte – incidieron en las maneras de ser, de sentirse discapacitados y de vivir la discapacidad de sus practicantes. Partiendo de las ideas nativas de que en el mundo del deporte adaptado la discapacidad es una condición necesaria y no una enfermedad, la autora discute la idea de que en el deporte para las personas con discapacidad hay una “automática medicalización de la condición” mostrando el rol activo de los deportistas en tanto agentes por definir dicha condición.

Anderson, en línea con los planteos anteriores, muestra cómo el deporte contribuyó a crear nuevas experiencias de género, permitiendo a las mujeres redefinir el significado de feminidad, generando distintos modos de verla y entenderla más allá del mandato maternal. Las mujeres enroladas en el deporte y en asociaciones deportivas encontraron instrumentos a través de los cuales construir y definir una agencia política desacoplada de la maternidad. Ellas no practicaron deportes por los efectos benéficos sobre la salud y la fertilidad, sino porque les permitían la posibilidad de asumir funciones sociales y políticas relevantes y redefinir así sus roles cívicos en la sociedad.

Mirados desde una perspectiva diferente, pero complementaria a la esbozada anteriormente, otros estudios que aluden al deporte, la educación y las corporalidades han permitido verlos como locus de ejercicio del poder, como ámbitos de expresión de la biopolítica sobre los individuos y las poblaciones que hizo de los cuerpos una variable ideológica y, sobre todo, un campo de batalla; en esta arena de disputa emergieron una lista de temas y se conformaron o reubicaron una serie de actores.

Andrés Reggiani, en el contexto de la “nebulosa reformista” del último tercio del siglo XIX, expresada  por discursos y prácticas en torno a la “cuestión social” describe –en perspectiva comparada (Francia, Gran Bretaña y Argentina)– la preocupación por la herencia y el “buen nacer”. También la amenaza que constituía la potencial degeneración resultante de la baja de las tasas de natalidad producto, en general, de los cambios sociales y culturales–  así como la diferencia relativa de la tasa de natalidad entre las clases sociales, en detrimento de las más aventajadas cultural y económicamente. En ese marco, destaca que la ‘degeneración’  “suministró el eslabón conceptual que permitió unir la psicología individual y la teoría social” y ubicó a la cultura física como una de las vías de la regeneración, contribuyendo a la convergencia entre los discursos y prácticas de la educación, los deportes y la eugenesia. Y, como recaudo histórico e interpretativo, Reggiani propone distinguir entre la recepción relativamente amplia del discurso eugenésico para explicar el malestar de la civilización y la “aceptación más limitada, cauta y selectiva de las medidas y prácticas regeneradoras”.

En sintonía con el anterior, el trabajo de Diego Roldán señala que los usos socioculturales de los discursos sobre el cuerpo pusieron en relación universos de reflexión antes separados; el caso de la metáfora del cuerpo como máquina acercó y combinó las discursividades de la ciencia del trabajo con las de la moral, la nación y la raza. El resultado de enlazar discursos sobre el cuerpo en términos de medio de producción (cuerpo máquina) de energía física como capital (economía orgánica) y de fortaleza biológica con utilidad racial (eugenesia) resultó en la actualización de un sustrato conceptual que dio nueva legitimidad a saberes “antiguos” para regular los cuerpos y las almas que resultarían válidos (aunque con diferencias) para todas las clases sociales.

También en el plano de los usos del discurso, Laura Méndez y Pablo Scharagrodsky abordan las determinadas formas de entender la naturaleza y las redefiniciones y representaciones de ‘lo natural’ desplegadas por el discurso del scautismo, entre finales del siglo XIX y principios del XX; estrechamente vinculadas con el régimen de poder que tanto el imperialismo como el colonialismo europeo instalaron en distintas regiones del mundo. Tomando como punto de partida que “la naturaleza, lejos de ser algo ahistórico e inamovible, fijo con un sentido inmutable, es en verdad una construcción social, cultural y política históricamente situada”, los autores muestran de qué modo se reinterpretaron estas cuestiones –desde la misma institución scaut– en el contexto argentino. Lejos de negar las diferencias  existentes entre las agrupaciones scauts en el país y las disputas simbólicas y materiales que tuvieron en relación al entorno natural como espacio pedagógico, Méndez y Scharagrodsky concluyen que la naturaleza se convirtió en un bien de uso que permitió generar nacionalidad, virtudes patrióticas y códigos etarios y sexuales.

Otro discurso especializado para la educación de los cuerpos, en Argentina, se desarrolló en el marco del proceso de escolarización masivo y obligatorio. El trabajo de Angela Aisenstein describe la dinámica de conformación y estabilización –dentro del curriculum– de la educación física, en tanto asignatura escolar moderna, entendida como conjunto de discursos y prácticas que integran relaciones de poder y que producen efectos verificables sobre los cuerpos. En el recorrido por la genealogía de este saber escolar, desde el temprano siglo XIX hasta mediados del XX, identifica tres momentos: una primera etapa, en la cual los saberes y prácticas para regular los cuerpos están indiferenciados y omnipresentes en el día a día escolar; una segunda etapa en que el cuerpo –como tema y objeto de estudios– comienza a tematizarse curricularmente y la tercera en la cual se recorta y especifica la Educación física conformando un código o matriz disciplinar que le dará identidad (dentro del currículum enciclopédico moderno)  y permanencia como discurso pedagógico especializado a lo largo del tiempo.

Los arquitectos corporales, de los que habla Pablo Scharagrodsky, constituyeron algunos de los actores clave que participaron en la definición de tipos ideales de corporalidades en el marco del naciente campo de la cultura física argentina. Los profesores de educación física y los médicos deportólogos se recortaron del grupo mayor de participantes del campo de la cultura física –también entre finales del siglo XIX y principios del XX– en la constitución de “dos oficios con saberes, procedimientos, técnicas y competencias específicas a la hora de educar los cuerpos en movimiento”.  Echaron mano de un conjunto de saberes biomédicos para legitimar la obsesión por la medición y cuantificación de los cuerpos y –mediante una parafernalia de técnicas y procedimientos de registro y clasificación y su puesta en uso en espacios institucionales diversos (desde congresos y sociedades científicas hasta clubes, escuelas y plazas)– produjeron significados sobre la mismidad y la otredad que interpelaron y excluyeron, a la vez, a amplias poblaciones de niños, niñas y jóvenes hasta mediados del siglo XX.

En síntesis, los trabajos aquí reunidos invitan a pensar y a problematizar a la cultura física, los deportes y las demás propuestas de educación de los cuerpos como excelentes –y necesarios– pretextos para indagar debates, objetos y problemas del pasado identificando determinadas lógicas sociales, culturales, sexuales, éticas, económicas, políticas e institucionales que se pusieron en circulación, distribución, transmisión, producción y apropiación en un espacio y tiempo determinado. Indagar al heterogéneo y complejo universo de la cultura física, cartografiando sus disputas, dice más acerca de quiénes, cómo, cuándo y por qué la elaboraron, que sobre las técnicas específicas aprehendidas en dicho universo. Sin duda, uno de los grandes desafíos –en el que tod@s ganan– es intentar explicar y comprender desde y a partir de las prácticas corporales y deportivas, las complejas, contradictorias y ambivalentes lógicas sociales cuyos efectos históricamente superaron ampliamente las cuestiones biológicas y orgánicas, definiendo universos morales, culturales, ideológicos y políticos específicos y excluyendo, silenciando u omitiendo otras alternativas posibles de pensar, sentir y vivenciar otras corporalidades.

 

Textos seleccionados para el dossier

Armus, Diego (2013) “Contextualizando la enfermedad: educación física, fútbol y tuberculosis en el Buenos Aires moderno”. Revista estudios del ISHIR, Investigaciones Socio Históricas Regionales. Unidad Ejecutora en Red – CONICET,  Año 3, Número 5.

Hora, Roy (2014) “El turf como arena de disputa social. Jockeys y propietarios en el hipódromo argentino de fines del siglo XIX”, Jahrbuchfür Geschichte Lateinamerika 51, Böhlau Verlag Köln/Weimar/Wien.

Frydenberg, Julio (2014) “Sociedad, ciudad y fútbol en la Buenos Aires de 1920-1930”. En Armus, Diego y Rinke, Stefan Del football al fútbol/futebol historias argentina, brasileras y uruguayas en el siglo XX. Estudios AHILA de Historia Latinoamericana, Iberoamericana Vervuert, pp. 29-47.

Ferrante, Carolina (2010) “Lo importante es no ser rengo de la cabeza”: El cuerpo discapacitado legítimo en la génesis y estructuración del deporte adaptado en la Ciudad de Buenos Aires (1950-1961)”. En Pantano, Liliana (comp.) Discapacidad e Investigación: aportes desde la práctica. Buenos Aires: EDUCA, pp. 167-198.

Anderson, Patricia (2017) capítulo inédito tesis PhD in History (ABD status), University of Toronto, Canada. Título de la tesis: Deportismo! Female Sports and Gender Change in Argentina: 1900-1946. Director: Dr. Peter Blanchard.

Reggiani, Andrés  (2014) “Eugenesia y cultura y cultura física. Tres trayectorias históricas: Francia, Gran Bretaña, Argentina”. En Scharagrodsky, P. (comp.) Miradas médicas sobre la cultura física en Argentina. 1880-1970, Buenos Aires, Prometeo,  pp. 17-58.

Roldán, Diego (2010) “Discursos alrededor del cuerpo, la máquina, la energía y la fatiga: hibridaciones culturales en la Argentina fin-de-siècle”. História, Ciências, Saúde – Manguinhos, Rio de Janeiro, v.17, n.3, jul.-set., pp. 643-661.

Méndez, Laura Marcela y Scharagrodsky, Pablo Ariel (2016) “El Escautismo en la Argentina: los diferentes sentidos sobre la naturaleza y la vida al aire libre a principios del siglo XX”. En Soares, Carmen (coord.) Uma educação pela natureza: a vida ao ar livre, o corpo e a ordem urbana. Editora Autores Associados, Sao Paulo, pp. 113-139.

Aisenstein, Angela (2006) “Cuerpo, escuela y pedagogía. Argentina, Siglos xix y xx”. En Aisenstein, Angela y Scharagrodsky, Pablo Tras las huellas de la Educación Física escolar argentina. Cuerpo, género y pedagogía. 1880-1950. Buenos Aires, Prometeo, pp. 19-47.

Scharagrodsky, Pablo (2015) “Los arquitectos corporales en la Educación Física y los Deportes. Entre fichas, saberes y oficios (Argentina primera mitad del siglo XX)” Trabajos y Comunicaciones, 2da Época, n° 42, septiembre ISSN 2346-8971  http://trabajosycomunicaciones.fahce.unlp.edu.ar/

 

[1] Antropólogo argentino radicado en Noruega, con inserción institucional en el Departamento y Mueso de antropología de la Universidad de Oslo.

[2]Alabarces, P., Di Giano, R. y J Frydenberg (comp)(1998) Deporte y sociedad, Buenos Aires, Eudeba.