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Dossier. Estudios sociales del deporte: un mapa local

Rodolfo Iuliano (Cimecs-Idihcs-Fahce-UNLP)

Julia Hang (CISH-Idihcs-Fahce-UNLP)

 

Existe cierto acuerdo en que los estudios pioneros en las ciencias sociales latinoamericanas sobre el fenómeno deportivo datan de comienzos de la década del ’80 con la publicación de O universo do futebol. Futebol e sociedade brasileira (1982) del antropólogo brasileño Roberto Da Matta; y de Fútbol y ethos (1985) del antropólogo argentino Eduardo Archetti (Alabarces, 2011; Rodríguez, 2013; Garriga, 2014). Si el campo de estudios sociales del deporte en Argentina encontró en Archetti a su fundador en los años ’80, fue en la década de los ’90 cuando tuvo lugar un crecimiento en la vitalidad y densidad de las producciones especializadas. La publicación de Cuestión de pelotas. Fútbol, deporte, sociedad, cultura (1996) de Pablo Alabarces y María Graciela Rodríguez, dio impulso a un conjunto de nuevas publicaciones, líneas de investigación y difusión de los objetos deportivos, que se encuadraron desde perspectivas interdisciplinarias. En similar dirección se han orientado los trabajos historiográficos de Julio Frydenberg (1997) acerca de los orígenes y la popularización del fútbol en Argentina.

Vale la pena detenernos brevemente en la influencia que el trabajo de Archetti ha ejercido sobre el campo de estudios del deporte en general, y sobre buena parte de los trabajos seleccionados para el dossier, en particular. A la vez que su producción contribuyó a promover la legitimidad académica de los objetos deportivos, la lucidez de sus preguntas y la consistencia de sus abordajes etnográficos contribuyeron al estado de conocimientos sobre el papel que juega el deporte en la producción de la identidad nacional, en la constitución moral de las masculinidades y en la conformación de experiencias apasionadas donde el hincha participa del evento deportivo y vive su afición (al fútbol, en particular) como un protagonista más que como un espectador (Archetti, 1985, 2003).

Los autores reunidos en este dossier se reconocen deudores de estos desarrollos iniciales. En este sentido, Alabarces retoma la idea planteada por Archetti (1985) acerca del deporte como arena pública en la cual se configuran identidades nacionales y masculinas. Se propone de este modo, discutir la relación entre narrativas nacionales y deporte, así como las transformaciones registradas en el rol del Estado como productor del relato patriótico en la sociedad contemporánea. El autor retoma y actualiza algunas de las hipótesis trabajadas en su tesis doctoral, plasmadas luego en el libro Fútbol y Patria (2002) donde insistía en que la relación del fútbol con las narrativas nacionales a comienzos del siglo XXI estaba marcada por el retiro del Estado como narrador de la nación. En cambio, en el trabajo aquí compilado sostiene que la nueva presencia del Estado como productor de discursos de nacionalidad cambia el panorama. Así, cuando los sentidos de la patria vuelven a discutirse en los espacios políticos, la nación es narrada por el mercado y las publicidades, que transforman el deseo de la nación en mercancías mediáticas o argumentos de venta.

El debate sobre el lugar de las mujeres en el fútbol se despliega en el artículo de María Graciela Rodríguez y Mariana Conde. Analizando las identidades femeninas producidas en relación al fútbol, se pregunta qué ocurre con las mujeres en un espacio que opera un tipo educación sentimental destinada a configurar un ethos masculino. La hipótesis del trabajo es que la presencia femenina no se constituye en una amenaza, sino que las mujeres son percibidas como sujetos de protección, sobre las cuales los hombres ejercen una exclusión protegida. La exclusión está dada fundamentalmente porque a las mujeres se les niega su saber y su capacidad de experimentar la pasión desde el punto de vista masculino. Ahora bien, el trabajo permite ir más allá de la afirmación de la exclusión de las mujeres del ámbito del fútbol, ya que las autoras observan tanto algunos cambios en las prácticas de las mujeres en los estadios, como también en las maneras en que los medios narran la presencia de las mujeres en las canchas. De este modo, habilitan una pregunta que se encontraba pendiente, sobre la productividad del deporte en el campo de las masculinidades, sino también de múltiples feminidades.

El dossier reúne tres trabajos que problematizan etnográficamente el fenómeno de la violencia en el fútbol. El artículo de Moreira, se propone comprender las racionalidades de las acciones violentas a partir del estudio de la hinchada de Independiente, mostrando que las acciones violentas desarrolladas entre hinchadas adversarias se enmarcan en un estricto juego regulado que pone en discusión un capital simbólico como el honor. Las descripciones de escenas en las cuales hinchadas rivales roban y/o recuperan sus banderas, las cuales se convierten en trofeos de guerra, muestran por un lado, que la venganza es una parte fundamental del honor y la deshonra, y por otro, que este tipo de acciones jerarquiza y distingue entre dos categorías de hinchas: los militantes y los de la hinchada. La autora discute con aquellas interpretaciones mediáticas que entienden la violencia como algo irracional, al enfatizar que hay lógicas que organizan las prácticas de los hinchas, que componen jerarquías, estableciéndose código de honor que los hinchas deben respetar.

El trabajo de Garriga aborda otra dimensión de la violencia en los mundos futbolísticos, relacionada con las corporalidades y las masculinidades legítimas en las hinchadas de fútbol. Garriga indaga sobre la construcción social de los modelos corporales aceptados y valorados por la hinchada, y sostiene que la jerarquización dentro de la hinchada frente al resto de los espectadores se relaciona con la disposición al ejercicio de la violencia física, emergiendo como símbolo de ese estatus un modelo corporal singular, que a la vez expresa formas de la masculinidad: los cuerpos gordos y violentos. Los modelos corporales no hegemónicos, por su sobrepeso y voluptuosidad, son valorados en la hinchada en tanto aparecen simbolizando la posesión de un capital simbólico que es el “aguante”, es decir, la capacidad ejercer la violencia en luchas cuerpo a cuerpo, resistiendo al dolor sin evidenciar temor. La masculinidad es directamente proporcional al “aguante”, y este último se valida en la acción, en la lucha, así como también en la tolerancia al consumo de sustancias. En definitiva, el artículo seleccionado permite acceder a las articulaciones y yuxtaposiciones que existen entre las identificaciones de las hinchadas y las simbolizaciones populares o subordinadas, a partir de reconstruir los modelos corporales que son legitimados localmente frente a los modelos hegemónicos.

En diálogo crítico con las contribuciones de Garriga y Moreira sobre el peso de las prácticas violentas en la conformación de las hinchadas de fútbol, el trabajo seleccionado de Gil aborda el fenómeno del “aguante” enfocando su análisis en la productividad del fervor, el canto y los desplazamientos de la hinchada para la conformación de una matriz identitaria, restando peso explicativo a la dimensión de la confrontación física que aquellos trabajos ponían de relieve. Por este camino, a partir de un prolongado trabajo etnográfico acompañando a la hinchada de Aldosivi en sus viajes a diferentes estadios del país, el artículo pone el foco en el papel del viaje como un ritual de producción identitaria donde se articulan diferentes componentes como: la construcción de comunidad, la autoafirmación en la demostración de la pasión, el establecimiento de una moralidad, una experiencia de distinción que jerarquiza frente a otras modalidades del aliento menos comprometidas, un patrón de honorabilidad, un ritual de institución y de pasaje, y en definitiva, como indicador de “aguante”. Habiendo diferentes modos de vivir el viaje, en él se revela el “aguante” al estar dispuesto a viajar “a cualquier lado”. El autor muestra que en estas instancias los consumos de drogas y alcohol operan como elementos promotores de la comunidad, de la sociabilidad del hincha, más que como factores explicativos de la violencia.

Penetrando en dominios deportivos sólo recientemente estudiados, el trabajo de Branz pone el foco en los mecanismos de producción de diferencias sociales y simbólicas. El rugby es entendido como una práctica del ocio, como parte constitutiva de un estilo de vida que instituye diferencias distintivas entre los sujetos, separando moralmente y jerarquizando en función del prestigio. El anclaje etnográfico le permite a Branz capturar las maniobras de producción de la distinción en el universo del rugby, mostrando que se refieren especialmente a la producción de un tipo específico de masculinidad, apoyada en valores heteronormativos y viriles, componiendo una ética y una estética afín a la requerida por las posiciones dominantes y los círculos de privilegio. Desde una preocupación por la legitimación de los mecanismos de dominación en el capitalismo argentino, se reconstruye el papel del rugby en la producción paraestatal del proceso civilizatorio encarado desde arriba, dando cuenta de los códigos que erige como barreras sociales que permiten a sus practicantes capitalizarse social y simbólicamente, produciendo, reproduciendo y conservando sus privilegios en una sociedad desigual.

El deporte aparece vinculado de manera original con la salud en el trabajo de Alejandro Rodríguez, quien analiza el uso de anabólicos en los gimnasios porteños. El autor se propone comprender el consumo de sustancias prohibidas desde el punto de vista de los actores, reponiendo la racionalidad de esta práctica. A diferencia de otras drogas, sostiene Rodríguez, el consumo para estos hombres jóvenes vinculados a las clases medias porteñas no es recreativo, sino que su particularidad radica en que se enmarca en un plan. El argumento alrededor del cual se estructura el texto es que el uso de anabólicos, lejos de constituir una patología, una adicción y/o una conducta desviada constituye un eslabón más dentro de un conjunto amplio de prácticas de consumo de bienes materiales y simbólicos, relacionadas entre sí.

Finalmente, el trabajo de Iuliano indaga en torno al fenómeno de la producción de aficiones deportivas a partir de un estudio etnográfico de la práctica del golf. La reconstrucción de experiencias de jugadores golf procura poner de relieve las dimensiones placenteras y emocionales involucradas en dicha práctica, las cuales aparecen con frecuencia invisibilizadas, subanalizadas o instrumentalizadas en los estudios inspirados en las sociologías críticas. La elaboración de los sentidos locales sobre la práctica del golf entendida como una adicción, una conexión con las propias emociones o como una instancia de escape frente a las exigencias de los mundos laborales, permite formular interrogantes sobre los aspectos de las prácticas deportivas que las miradas externas o fundadas en centrismos de clase media tienden a reducir como efectos de las lógicas de la distinción cuando dirigen su mirada hacia las prácticas del tiempo libre de los sectores privilegiados. El trabajo concluye con una reflexión sobre las limitaciones de los abordajes que reducen la multiplicidad de las interacciones que tienen lugar en los mundos del golf a las lógicas de capitalización y reproducción de privilegios.

El dossier propone entonces un recorrido por uno de los itinerarios posibles dentro de un panorama amplio de objetos, debates teóricos y abordajes metodológicos en torno al fenómeno deportivo. En este sentido, el mapa bibliográfico propuesto procura poner de relieve las posibilidades de un campo de investigación en desarrollo, subrayando que los mundos deportivos podrán constituirse en claves interpretativas de diversos procesos socio históricos contemporáneos, en la medida en que aceptemos tomar en serio su singularidad. Ello será factible superando, por un lado, la tentación de ir a buscar en el deporte ejemplos de lo que ya tenemos resuelto teóricamente de antemano y, por otro, el impulso de conceptualizarlo como un simple efecto o manifestación (degradada, ideológica, mercantil) de alguna dimensión de lo social (clase, género, etnicidad).  Si los estudios pioneros se enfrentaron al desafío de construir un objeto legítimo en torno al deporte frente a la hegemonía de los discursos periodísticos, literarios o testimoniales, hoy nos enfrentamos al desafío de configurar teorías empíricamente enraizadas en y desde el deporte, sin reducirlo a un epifenómeno de las estructuras sociales, ni a una constatación más de nuestros acuerdos teóricos.

 

Textos seleccionados para el dossier

Alabarces, Pablo (2013) “Fútbol, leonas, rugbiers y patria. El nacionalismo deportivo y las mercancías”, en Nueva Sociedad, Nº 248, pp. 28-42. Recuperado de http://nuso.org/articulo/futbol-leonas-rugbiers-y-patria-el-nacionalismo-deportivo-y-las-mercancias/

Conde, Mariana y Rodriguez, María Graciela (2003) “Mujeres en el fútbol argentino: sobre prácticas y representaciones”, en Alteridades, Nº 23, pp. 93-106. Recuperado de http://www.redalyc.org/pdf/747/74702308.pdf

Garriga Zucal, José (2005) “Lomo de macho. Cuerpo, masculinidad y violencia de un grupo de simpatizantes del fútbol”, en Cuadernos de Antropología Social, Nº 22, pp. 201–216. Recuperado de http://www.scielo.org.ar/pdf/cas/n22/n22a12.pdf

Moreira, Verónica (2005) “Trofeos de guerra y hombres de honor”, en Alabarces, P. y otros (Eds.) Hinchadas (pp. 75-89). Buenos Aires: Prometeo.

Gil, Gastón Julián (2006) “Te sigo a todas partes: Pasión y aguante en una hinchada de fútbol de un club del interior”, en Intersecciones en antropología, Nº 7, pp. 333-348. Recuperado de http://www.scielo.org.ar/pdf/iant/n7/n7a24.pdf

Branz, Juan Bautista (2015) “Ser macho y jugar al rugby. Estudio sobre masculinidades y sociabilidad entre hombres de sectores dominantes de la ciudad de La Plata”, en Masculinidades y cambio social; Barcelona; Vol. 4, pp. 298- 320. Recuperado de https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=5237862

Rodriguez, Alejandro (2014) “¿Un plan de ‘estano’ o un plan inyectable? Los significados del consumo de anabólicos entre los fierreros de los gimnasios porteños”, en Apuntes del Cecyp, pp. 147-168. Recuperado de http://www.apuntescecyp.com.ar/index.php/apuntes/article/view/475/370

Iuliano, Rodolfo (2012) “Mirá el día de golf que me hiciste perder. Emociones y aficiones en torno a la práctica del golf”, en Actas de las II Jornadas de Antropología, PPGAS, IFCH-UNICAMP, Campinas, Brasil, 11 de septiembre de 2017. Recuperado de http://www.antropologias.org/seminarioppgas/files/2012/06/Rodolfo-Iuliano-2012.pdf

 

Bibliografía citada: 

Alabarces, Pablo (2002) Futbol y patria. El fútbol y las narrativas de la nación en la Argentina. Buenos Aires: Prometeo.

Alabarces, Pablo (2011) “Veinte años de ciencias sociales y deportes, diez años después”, en Revista de ALESDE, Curitiba, UFPR, año 1 n° 1, pp. 11-22.

Alabarces, Pablo y Rodriguez, María Graciela (1996), Cuestión de pelotas. Fútbol, deporte, sociedad, cultura. Buenos Aires: Atuel.

Archetti, Eduardo (1985) “Fútbol y ethos”, en Monografías e Informes de Investigación, Nº 7, Buenos Aires: FLACSO.

Archetti, Eduardo (2003) [1999]Masculinidades. Fútbol, tango y polo en la Argentina. Buenos Aires: Antropofagia.

Da Matta, Roberto (1982) Ouniverso do futebol: esporte e sociedade brasileira. Río deJaneiro: Pinakotheke.

Frydenberg, Julio (1997) “Prácticas y valores en el proceso de popularización del fútbol, Buenos Aires, 1900-1910”, en Entrepasados, Año VI, Nº12, pp. 7-31.

Garriga Zucal, José (2014) “Dossier Archetti – 10 de handicap”, en Ludicamente Año 3 N°5,mayo 2014, Buenos Aires, pp. 1-2.

Rodriguez, María Graciela (2013) “¿Qué es un campo, y tú me lo preguntas?”, en Branz, Juan, Garriga Zucal, José y Moreira, Verónica (Comps.) Deporte y ciencias sociales. Claves para pensar las sociedades contemporáneas (pp. 337-362). La Plata: EDULP.