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Historia de las relaciones entre Argentina y Estados Unidos: la guerra fría y más allá

Leandro Morgenfeld (Docente UBA e ISEN. Investigador del CONICET)

El estudio de historia de las relaciones internacionales y la política exterior argentina es relativamente reciente. En los últimos 30 años, se produjo una revitalización de la historiografía especializada en esta dimensión. De todas formas, más allá de los nuevos aportes y pese a los progresos teóricos y a la proliferación de investigaciones con fuentes primarias anteriormente no disponibles, en los estudios sobre la historia de las relaciones internacionales hay todavía un enorme campo sin explorar, tanto en lo que hace a las relaciones entre Argentina y Estados Unidos como a la dinámica política interna, donde se disputan intereses que promueven determinados vínculos en el plano de las relaciones internacionales. Tal es la conclusión de la mayoría de los autores que se ocuparon de estas problemática, aun los que escribieron más recientemente. Hace una década que inicié mis investigaciones sobre la relación bilateral. Fui descubriendo a distintos autores que renovaron el campo y basaron sus investigaciones en trabajos de archivo. En este dossier, presentamos investigaciones de seis autores que se especializaron en distintos aspectos del vínculo bilateral. Abordan aspectos particulares del vínculo en la segunda mitad del siglo XX y en los inicios del siglo XXI, es decir durante la guerra fría y el nuevo mundo que se configuró tras la caída de la Unión Soviética. El primer artículo, de mi autoría, analiza una circunstancia clave de la guerra fría en el continente americano: el golpe contra Arbenz en Guatemala en 1954. Poco antes, se reunió en Caracas la Décima Conferencia Panamericana, cuyo eje principal fue legitimar una acción contra el país centroamericano. Allí Argentina, bajo el gobierno de Perón, confrontó con Estados Unidos, en un cónclave continental en el que se utilizó la excusa de la lucha contra el comunismo para aislar diplomáticamente, y legitimar un inminente golpe de Estado en Guatemala. En el artículo, que es parte de la investigación publicada en el libro Vecinos en conflicto. Argentina y Estados Unidos en las conferencias panamericanas (1880-1955) (2011), se muestran también los límites de la confrontación Buenos Aires-Washington, en un contexto de relativo entendimiento bilateral. El segundo artículo es del historiador canadiense David Sheinin (Universidad de Trent), autor de Argentina and the United States. An alliance contained (2006), libro en el que trabajó durante casi dos décadas, que abarca desde principios del siglo XIX hasta la crisis de 2001. El artículo, titulado “Nuclear Development and the Shaping of an Independent Argentine Foreign Policy, 1950-1990”, analiza un aspecto singular del desarrollo tecnológico argentino y las dificultades que generó en las relaciones con Estados Unidos, en el marco de la guerra fría. Desde Perón hasta Alfonsín, Washington presionó a Argentina para que desmantelara su programa nuclear. Recién consiguió parte de su cometido durante la presidencia de Menem, con el retiro argentino del movimiento de Países No Alineados y un inédito acercamiento a Estados Unidos. El tercer artículo, “Realismo Periférico: una experiencia argentina de construcción de teoría, 1986-1997”, es de Carlos Escudé. Allí presenta una síntesis de lo que desarrolla en su último libro, Principios de Realismo Periférico. Una teoría argentina y su vigencia ante el ascenso de China (2012). Escudé actualiza el debate sobre su teoría del realismo periférico (RP): argumenta que los Estados no centrales deben evitar confrontar con las potencias, para no pagar altos costos económicos y sociales. Provocativamente, caracteriza a la política exterior argentina kirchnerista como sustentada en los preceptos del RP. Embiste contra el relato “nacional y popular”, pero no para criticar sino para reivindicar la actual inserción internacional. A contramano de las interpretaciones mayoritarias (ya sea de los apologetas o los críticos), destaca las continuidades por sobre las rupturas, respecto a la década de las “relaciones carnales”, cuando él fue justamente asesor del canciller Guido Di Tella., Escudé retoma los debates con diversas corrientes del campo de las relaciones internacionales, y exalta los aciertos que su teoría del RP habría conseguido en el plano del debate internacional del último cuarto de siglo. El cuarto artículo pertenece a María Cecilia Míguez y se titula “Los partidos políticos argentinos y el envío de tropas al Golfo Pérsico (1990-1991). Debates y posiciones del oficialismo y la oposición. ¿Distintos proyectos de inserción internacional?”. Como parte de la investigación que derivó en su tesis doctoral, en este texto Míguez analiza los debates parlamentarios en torno a un proceso crucial en el nuevo alineamiento exterior menemista: el envío de naves argentinas a la primera guerra del Golfo. Se enfoca en los dos partidos mayoritarios, el Justicialista y la Unión Cívica Radical, para desentrañar sus argumentos y concepciones sobre política exterior y, en particular, las relaciones con Estados Unidos. Muestra el consenso bipartidista en cuanto a la inserción internacional y su vínculo con la aplicación de políticas neoliberales.
El quinto artículo, de Julián Kan, se titula “De Cancún a Mar de Plata. Las disputas y alineamientos entre los gobiernos de la región y Estados Unidos en la derrota de ALCA”. El autor se concentra en los debates suscitados en torno al proyecto estratégico de Washington en el período 2003-2005, es decir desde la Cumbre de la OMC de Cancún y la Cuarta Cumbre de las Américas, en Mar del Plata, cuando el proyecto debió ser descartado por la oposición del Mercosur y Venezuela. El artículo plantea una detallada periodización para entender un proceso que marcó las relaciones argentino-estadounidenses en el siglo XXI. Los cambios políticos en la región, y en particular el avance del MERCOSUR, fueron el telón de fondo del cónclave continental en el que Bush debió aceptar que Estados Unidos ya no podría imponer su proyecto de libre comercio. El último artículo, “Las propuestas de dolarización en América Latina: rol del FMI, EE.UU. y los think tanks en los años ‘90”, es parte de la investigación de Noemí Brenta sobre la relación Argentina-FMI, publicada como libro en 2008: Argentina atrapada. Historia de las relaciones con el FMI (1956-2006) . En este artículo, Brenta se ocupa de la presión externa e interna para dolarizar diversas economías latinoamericanas. Esta propuesta, que llegó a tener eco en Argentina en 1999, planteó fuertes debates en el Capitolio, en Washington, que la autora reconstruye en este trabajo, indagando las razones y los argumentos de quienes buscaban la dolarización de las economías regionales. Permite contextualizar bien esa etapa particular de las relaciones argentino-estadounidenses.
Los seis artículos, con enfoques distintos (y hasta en algunos casos contrarios), plantean procesos
y debates fundamentales sobre la compleja relación bilateral durante la guerra fría y la etapa que se inició tras la desestructuración del mundo bipolar. Todos se basan en investigaciones en archivos argentinos y estadounidenses y permiten comprender las distintas etapas de una relación que se caracterizó por las tensiones durante el primer peronismo, el alineamiento durante el menemismo y un nuevo distanciamiento tras la crisis del 2001.

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