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Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires

Instituto de Estudios Histórico-sociales “Dr. JUAN CARLOS GROSSO”

Programa: Actores, ideas y proyectos políticos en la Argentina contemporánea

Directora

Dra. Estela Spinelli

Presentación

El programa “Actores, ideas y proyectos políticos en la Argentina contemporánea” reúne distintas líneas de investigación sobre la historia política y cultural argentina del siglo XX que se definen en torno a problemas y preocupaciones comunes: el estudio de la ideología, las prácticas y la cultura política, el rol de los intelectuales y los actores políticos colectivos, los trabajadores, los educadores, las mujeres, las instituciones, los proyectos políticos. Desde diversas perspectivas analíticas que abren al diálogo con otras disciplinas sociales y con un fuerte énfasis en el trabajo empírico, nos orientamos hacia una historia analítica que intenta recuperar la presencia de los individuos, en tanto seres sensibles y pensantes, en el proceso histórico.

En suma, se intenta dar cuenta de la dinámica institucional, la centralidad de los sujetos, de las ideas como producto de la acción de pensar, de los marcos que vinculan a las culturas políticas con las políticas culturales y de los proyectos como intenciones de transformar o consolidar la realidad sobre la que operan.

La actividad común del programa se desarrolla en un seminario interno permanente que se reúne mensualmente en torno a lecturas teóricas de autores clásicos y de los enfoques teóricos, metodológicos o historiográficos más recientes sobre nuestros objetos de estudio. Alternativamente se aborda la discusión de trabajos y avances de investigación de sus miembros. De esta actividad también participan becarios y tesistas. Además hemos
realizado y seguimos proyectando reuniones científicas con investigadores de otros centros y universidades en temáticas afines a las líneas de investigación que venimos desarrollando. En mayo del 2005 organizamos el II Coloquio sobre “Culturas políticas y políticas culturales” que tuvo como eje de discusión La prensa como fuente y como problema. Esta actividad fue desarrollada en colaboración con el grupo de Estudios sobre el peronismo de la UNMDP e investigadores nacionales invitados, en esa oportunidad actuaron como comentaristas los Doctores Fernando Devoto (UBA) y César Tcach (CEA-UNC).

En el programa se desarrollan dos líneas de investigación:

Representaciones del orden político y social: Intelectuales, dirigentes políticos y líderes sindicales

En ella se inscriben tres proyectos individuales, los de Ricardo Pasolini, María Estela Spinelli y Daniel Dicósimo que indagan, respectivamente, en el conocimiento del antifascismo, del antiperonismo y de las dirigencias sindicales durante la etapa de la última dictadura militar. Desde los marcos analíticos de la Historia de las Ideas y de la Cultura Política y de los Movimientos Sociales, el objetivo y el debate común que nos involucra está orientado a tratar de desentrañar las razones históricas de la conflictividad política, social y cultural de la Argentina, en este largo período que, para algunos autores se inicia en 1930, aún cuando tiene sus antecedentes en etapas anteriores, mientras otros lo ubican con posterioridad a la caída del peronismo.

Proyectos:

1.Cultura antifascista e identidad comunista en la Argentina, 1935-1955
Director: Ricardo Pasolini.

2.La cultura política antiperonista y el proyecto de desperonización.
Directora: María Estela Spinelli

3. Los dirigentes sindicales y el disciplinamiento social. Identidades y prácticas sociales y políticas. Provincia de Buenos Aires, 1973 - 1983.
Daniel Dicósimo

4.De cómo se construye la autoridad. Representaciones, prácticas y discursos en escuelas primarias de Tandil (1945-1983).
Lic. Paola Gallo. Director: Daniel Míguez. Co-directora: Lucía Lionetti.

2. Actores, instituciones y prácticas en la configuración del poder social.

Las temáticas transitan por problemas vinculados a la construcción y naturaleza del poder en la Argentina desde fines del siglo XIX y parte del XX. Los sujetos sociales, las instituciones, la representación de las ideas y la conformación de una esfera de opinión pública son aristas que permiten complejizar el estudio de la relación entre el Estado y la Sociedad Civil. Se parte de una noción del Estado que intenta superar la visión de una maquinaria que se auto-reproduce y se lo piensa como instancia de ejercicio del poder político construido históricamente a partir de una red de relaciones articuladas con la sociedad.

Esta línea de trabajo propone una articulación de perspectivas desde lo intelectual y lo cultural hasta la política con el fin de poder captar la complejidad de lo político. Se inscribe en el campo de una “nueva” historia política que comporta una renovación y diversificación de su objeto: de “la” política a “lo” político. A partir de estos presupuestos se presenta una visión dinámica de las instituciones, la acción de los sujetos sociales y la producción de las ideas. Ese entramado de relaciones sociales, políticas y culturales que da forma al poder social lleva a considerar a la sociedad civil como un mapa de instituciones que pesan y se definen en el espacio público, según su grado de articulación cultural, de poder económico y de tradición de gestación.

Debates y acciones políticas de las que participaron a lo largo de nuestro recorte temporal actores vinculados al poder, funcionarios de estado, referentes intelectuales y sectores subalternos que ampliaron y complejizaron la lógica del ejercicio del poder, su trama de relaciones con la comunidad, sus fundamentos ideológicos y sus sistemas de representación del orden político. Así, una serie de cuestiones atraviesan estas investigaciones: a. la representación social del poder; b. la relación entre los dispositivos normativos y las prácticas, c. el papel de los actores sociales, políticos e intelectuales; d. la reconstrucción de la trama discursiva y la determinación de su lenguaje para captar el significado de las palabras; e. las matrices intelectuales que inspiraron, enriquecieron y redefinieron el clivaje ideológico; f. la conformación de la opinión pública y publicada; g. los espacios de sociabilidad y de interacción.

Proyectos:

5.Los intelectuales antidemocráticos argentinos y los caminos al autoritarismo. Razones privadas, públicas y políticas para la construcción de una experiencia compartida. Argentina, 1920 a 1938.
Directora: Olga Echeverría
6.Los profesionales del campo educativo, agentes políticos e intelectuales de la Argentina a fines del siglo XIX y principios del siglo XX.
Directora. Lucía Lionetti

7.Asuntos privados y vida pública. Las mujeres de las comunidades del centro sudeste de la Provincia de Buenos Aires, fines del XIX y principios del XX.
Yolanda de Paz Trueba. Directora: Lucía Lionetti

8.El positivismo y el abordaje discursivo de la expansión de la regulación del Estado sobre la sociedad argentina (1880-1912).
Ariel Lo Pinto. Director de Tesis: Elías Palti. Co-Directora: Olga Echeverría.

9.Conservadores y radicales en el interior” bonaerense (1910-1943).
Leonardo Fuentes. Directora: María Estela Spinelli.

———————

1.
Cultura antifascista e identidad comunista en la Argentina, 1935-1955.

Director:. Ricardo Pasolini

La investigación que estoy llevando a cabo tiene como objeto el estudio de un problema hasta el momento poco explorado por la historiografía local: el papel que los intelectuales denominados antifascistas jugaron en la conformación de un modo específico de pensar desde el ámbito de la cultura, la relación entre intelectuales, comunismo y tradición liberal, así como en la posibilidad efectiva de constitución de una alianza, que disputará en el ámbito específico de lo político, el poder emergente de lo que pronto será el peronismo.

Esta alianza, que más tarde excederá el campo de la cultura, se prefigura hacia 1935. Allí cobra su expresión más clara con la creación de la Asociación de Intelectuales, Artistas, Periodistas y Escritores (A.I.A.P.E.), fundada por Aníbal Ponce y Cayetano Córdova Iturburu, una entidad en donde su propósito de defensa de la cultura se volvió un tópico de resistencia cultural frente a lo que evaluaban como fascismo criollo (los tiempos políticos inaugurados por la Revolución de Uriburu de 1930), pero un lugar, también, donde desde la estrategia del Frente Popular, el Partido Comunista local pugnó por su ingreso a la legalidad del sistema político argentino. A partir de allí es posible verificar la pervivencia de ciertas nociones sobre cultura y política que tendrán una amplia temporalidad en la vida política argentina, de tal suerte que aún a mediados de los años ‘60, en el momento en que la nueva izquierda hace su irrupción en la escena político-cultural es posible advertir -aunque en retirada- muchas de las nociones y los tópicos del antifascismo de los ‘30.

En términos más generales, el proyecto pretende dar cuenta del problema de la crisis de la tradición liberal y la deslegitimación de la democracia como sistema de gobierno, entre 1930 y 1955, y las respuestas que desde el campo de la izquierda intelectual se dieron a este fenómeno. El período de estudio, establecido a priori a partir de hechos políticos culturales puntuales -la constitución de la AIAPE (1935) y el Congreso Argentino de la Cultura (1953-55)-, aparece aquí como un horizonte temporal posible, aunque obviamente no se restringirá al mismo, pues muchos de los problemas que intentarán resolver los actores de esta tradición intelectual, ya habían sido expresados durante la década del ‘20, a partir de las incitaciones provocadas por ciertos aspectos de la vanguardia literaria europea (en especial el grupo Clarté), en los escritores que se veían seducidos por la idea de una literatura social. Así todo, el antifascismo fue un fenómeno mucho más amplio que el que expresa la galaxia comunista, de tal manera, el proyecto dará cuenta también de las posiciones de otros intelectuales y otros grupos sociales y políticos durante el período señalado (p.e: el antifascismo italiano en Argentina, el exilio de italianos judíos y republicanos españoles, el Colegio Libre de Estudios Superiores, el antifascismo de base obrera, etc.)

La hipótesis de partida que propongo es que a mediados de la década de 1930, mediante un compuesto de ideas que articuló novedad europea con tradición liberal local y marxismo, la experiencia de la cultura antifascista generó un clima de opinión que se convirtió en una potente y perdurable mirada sobre el proceso histórico y político argentino. No sin tensiones, esta “sensibilidad antifascista” impuso límites a la variabilidad de las interpretaciones de la experiencia política argentina, entre ellas, la percepción dominante del fenómeno peronista como una variante del nazifascismo, pero sobre todo, la defensa del sistema republicano como un elemento constitutivo de los futuros cambios sociales y la exaltación de la U.R.S.S. como modelo de desarrollo social. Desde el punto de vista de la acción cultural, el momento antifascista reinstaló una idea del compromiso del intelectual que se fundó -más allá de las innovaciones de la vanguardia de la izquierda en cierto modo más beligerante- en el criterio de la subordinación de lo estático a las funciones educativas de las obras del pensamiento y del arte, en el sentido que las mismas debían contribuir a la elaboración de conciencia social revolucionaria.

Para abordar este fenómeno se propone una triple aproximación al problema. Por un lado, se indagará en las variantes del antifascismo europeo, tomando los casos francés, español e italiano. Respecto del primero, es importante señalar que las organizaciones antifascistas locales tomaron como modelo organizativo el “Comité de vigilance des intellectuels antifascistes”, fundado por Paul Rivet y Paul Langevin, en 1934, y constituyeron en su interior un conjunto de acercamientos ideológicos -un diálogo entre liberalismo y marxismo- que ya había inspirado en una clave similar a los intelectuales franceses.

Acerca del antifascismo español, es evidente que el problema se cruza aquí con el del impacto de la Guerra Civil en la Argentina, en particular el sector de los republicanos españoles. La polarización extrema en torno del fascismo y del comunismo que generó la experiencia española, cristalizó por largo tiempo un conjunto de sentimientos e ideas, que sirvieron como marcos conceptuales mediante los cuales se interpretó el devenir de la política local. Por último, el papel del antifascismo italiano tendrá su importancia, por un lado, en el diálogo entre la experiencia antifascista del Partido Socialista Italiano y su par local, dadas las fluidas vinculaciones históricas entre ambas fuerzas políticas, por otra parte, en una dimensión más propiamente ideológica, en particular con el impacto del Croce antifascista en algún sector de la comunidad local de historiadores.

Los tres casos aparecerán aquí para favorecer una perspectiva comparativa que permita luego una caracterización del antifascismo argentino y su especificidad. En este sentido, será necesario responder a una serie de preguntas tales como: ¿cual fue la composición real de esta alianza en términos de fuerzas políticas y sectores sociales”; ¿qué papel jugó la tradición liberal-conservadora en ellos”; ¿qué peso tuvieron los partidos comunistas europeos en la constitución de los frentes populares y cómo se expresa esto en el ámbito local”

La segunda perspectiva, indagará en los climas ideológicos y políticos de la Argentina del período. En principio, se prestará especial atención a una serie de problemas vinculados a las imágenes del pasado argentino, del presente y del futuro vislumbrado, que se construyeron desde el núcleo intelectual antifascista, para responder a la pregunta de si el antifascismo argentino fue el lugar donde la tradición liberal acechada encontró su refugio y a la vez su mutación, o si solo sirvió como una matriz de pensamiento en donde el marxismo local, inicialmente a través de Aníbal Ponce, construyó una genealogía de sí mismo en la tradición política argentina. En este sentido, la alianza antifascista generó una historiografía (en la mayoría de los casos marginal de los ámbitos profesionistas de la disciplina) de gran impacto en la opinión pública.

Finamente, se rastreará el problema de la alianza antifascista a partir de los mecanismos que llevaron a su constitución tanto en el plano político como en las evaluaciones coyunturales que se dieron, con la intención de observar la amplitud de esta alianza y la percepción de la posibilidad de una salida fascista del sistema político local, a partir de la constitución fallida del Frente Popular. En este marco se indagará, en la estrategia política de Partido Comunista y sus intelectuales, así como en la gravitación de las otras fuerzas políticas, como la U.C.R. y los sectores liberales tradicionales -incluso conservadores-, que participaron de la alianza. Pero también en espacios sociales y culturales como la Alianza Nacional de Intelectuales y el Congreso Argentino de la Cultura, de fuerte impacto hacia el final del período de estudio.

Fuentes

Se prevé, entre otros títulos, la consulta del material documental del “Archivo Gerchunoff” del Instituto de Historia Argentina y Americana “Dr. Emilio Ravignani”, (Facultad de Filosofía y Letras de la UBA), así como las publicaciones periódicas Unidad, Nueva Gaceta, Contra-Fascismo, Frente Popular, Nervio, y la correspondencia privada de algunos intelectuales (CEDINCI), y un conjunto de escritos, opúsculos y panfletos producidos no solo por los intelectuales más encumbrados de la familia política antifascista, sino también por otros menores, pero igualmente importantes a la hora de la construcción y reelaboración de la identidad política en el nivel microanalítico.



2.

La cultura política antiperonista y el proyecto de desperonización.

Directora: María Estela Spinelli

El proyecto explora en los patrones sociales y culturales del antiperonismo, desde la constitución del mismo contemporáneamente al peronismo,- a lo que no fue ajeno la experiencia del antifascismo-, hasta la elaboración y puesta en marcha de los proyectos de desperonización de la sociedad y la política argentina.

El objetivo es explicar la naturaleza de una de las dos culturas políticas cuya tensión alimentó la inestabilidad política y cubrir un vacío historiográfico, dado que el antiperonismo, a pesar de su fuerte impacto político y cultural en la Argentina, no ha sido objeto de investigación histórica.

Se parte de la idea que la “Revolución Libertadora” como experiencia inconclusa y fuente de legitimidad, conservó su vigencia hasta 1966. Por eso he pensado como título de un segundo libro, que seguiría el relato iniciado en Los vencedores vencidos. El antiperonismo y la “revolución libertadora”, Buenos Aires, Biblos 2005, “La larga sombra de la revolución libertadora” (1958-1966)”.

La inestabilidad política fue uno de los problemas insolubles de la Argentina hasta 1983 en que empieza la era democrática y el sistema político, junto a los partidos, recobran su legitimidad frente a la sociedad. Este problema de largo plazo ha sido objeto de distintos enfoques por parte de historiadores, ensayistas y cientistas sociales que también se ensayaron distintas periodizaciones para el análisis del mismo.

Entre 1955 y 1966, - etapa que Guillermo O’Donnell caracterizó como “Juego imposible”- , esa inestabilidad tuvo como una de sus causas de mayor peso, la exclusión del peronismo. Esto orientó gran parte de las investigaciones a las formas de lucha y a las estrategias políticas de este último, mientras las lógicas de los gobiernos antiperonistas fueron vistos solo como contextos donde se desarrollan esas luchas. Por eso faltó y sigue, en buena medida faltando, el análisis del cuerpo de ideales y sentimientos políticos que alimentaron los distintos proyectos políticos que pretendieron erradicar y superar al peronismo-

En “Los vencedores vencidos”, hemos sostenido que todos los partidos y grupos políticos que apoyaron la “revolución libertadora” eran antiperonistas, porque todos ellos consideraron que el peronismo tal como había sido, entre 1946 y 1955, estaba reñido con la tradición política argentina y por tanto, resultaba inadmisible, un fenómeno ajeno a la identidad nacional en el análisis de Oscar Terán, (1986). A partir de la búsqueda de rasgos comunes señalamos tres vertientes antiperonistas, los radicalizados, los optimistas y los tolerantes. Para esta nueva etapa, tomando siempre como sujeto al antiperonismo, en tanto cultura política, el objetivo es seguir sus recorridos y transformaciones en la etapa de “competencia electoral protegida” frente al peronismo, que buena parte de su dirigencia,- con el sustento militar-, habían contribuido a crear durante la “libertadora”. Esto les permitió alternarse, no sin obstáculos, en el gobierno hasta 1966, en que un nuevo golpe de Estado pone fin al ensayo.

Desde la indagación empírica nos proponemos seguir, el itinerario de la defensa de los “principios” de democracia y exclusión del peronismo que presidieron el ideario y los sentimientos políticos predominantes de la “Revolución Libertadora”, luego del triunfo del proyecto antagónico, la integración ensayada por el frondizismo, en febrero de 1958, hasta su agotamiento político en 1962, y luego pasar por el ensayo político democratizador de Illia y su fracaso, hasta 1966.

Desde mi perspectiva de análisis, en el período 1958-66 asistimos a dos coyunturas políticas, con hegemonías antiperonistas distintas, que buscaron desperonizar por distintos atajos. La que hemos denominado antiperonismo tolerante (1958-62), buscó la conquista del peronismo y se enfrentó a sus dirigentes y a los otros antiperonismos. Resultan fuentes claves para analizar el conflicto, las revistas Qué, Mayoría y el diario El Nacional (oficialistas), La Vanguardia, Propósitos, Correo de la tarde (filo-golpistas), Clarín y La Nación, también las revistas de humor político, Tía Vicenta y el periodismo más popular, Ahora, Así, ensayos políticos, memorias y entrevistas con testigos de la época.

La segunda coyuntura, 1963-66, asiste al intento de plasmar los lineamientos que para la “libertadora” llamó del antiperonismo optimista, que tuvo afinidades con el antiperonismo radicalizado en el respeto a los valores republicanos, la exaltación de la democracia, el anticlericalismo y la aversión a la derecha. A ellos comenzó a enfrentarse un discurso economicista-eficientista de vocación modernizadora, que generó expectativas, es el de Primera Plana y Confirmado. Exploraremos aquí la consideración del peronismo en uno y otro de los campos político-culturales en conflicto y cómo se proyectó “la sombra de la libertadora”. Desde la indagación de las fuentes exploraremos también los grandes diarios nacionales, la prensa más popular y la prensa partidaria, las revistas de humor político, ensayos, memorias y entrevistas.



3.

Los dirigentes sindicales y el disciplinamiento social. Identidades y prácticas sociales y políticas. Provincia de Buenos Aires, 1973 ” 1983

Director. Daniel Dicósimo

Nos proponemos reconstruir y analizar la identidad y las prácticas políticas y sociales de los dirigentes sindicales intermedios, con respecto al disciplinamiento implementado por el Estado y las empresas entre 1975 y 1983.

Entre 1968 y 1976, los dirigentes sindicales peronistas enfrentaron “un creciente problema de credibilidad con sus bases en momentos de agudo conflicto social”, según Daniel James, que se agravó con la aparición de “un poderoso movimiento opositor que cuestiónó profundamente las estructuras gremiales existentes”. Su “repertorio de confrontación” se presentaba, según Mónica Gordillo, como una estrategia universal de acción política anti-sistema. Paralizados por la abstención reivindicativa, que para Juan Carlos Torre en parte era impuesta y en parte asumida para preservar sus posiciones burocráticas, fueron superados por una ola de conflictos que cuestionaban el control empresario sobre la organización del trabajo. No debe extrañar, entonces, que el sindicalismo peronista ortodoxo apoyara la iniciativa del gobierno de Isabel Martínez de Perón de combatir la “subversión industrial” que, según Silvia Simonassi, en principio buscaba disciplinar el interior de las fábricas y luego se extendió al resto de la sociedad. Sólo el golpe de estado de 1976 permitió a los empresarios cambiar la relación de fuerzas en el lugar de trabajo, recuperar el control e incrementar la productividad. ¿Los dirigentes sindicales quedaron marginados de esa nueva fase del disciplinamiento”. El gobierno militar prohibió la actividad gremial, intervino las organizaciones más poderosas y derogó buena parte de la legislación laboral, pero la mediación sindical entre trabajadores y empresarios no desapareció del todo. Los líderes intermedios de los sindicatos recuperaron el papel de “interlocutores válidos”, según Ricardo Falcón, por la urgencia de las empresas, los interventores militares y el propio ejército de impedir que surgieran protestas sin responsables visibles.

¿El gobierno peronista y los dirigentes sindicales tenían una concepción homogénea sobre la necesidad de disciplinar la sociedad”. ¿Qué tipo de representación sindical en el lugar de trabajo fue tolerado durante el Proceso de Reorganización Nacional”. ¿La mediación en los conflictos laborales era solo una forma de preservar las posiciones burocráticas de los líderes gremiales o implicaba una representación de la disciplina en el trabajo”

Teniendo en cuenta que las fuentes orales serán muy importantes en esta investigación, cabe decir algo sobre la forma de tratarlas. Estas fuentes permiten, en la mayoría de las investigaciones, superar el problema de reconstruir las experiencias individuales y grupales de quienes no aparecen en las actas sindicales o en la prensa. Para trabajar con ellas usaremos el método de las entrevistas cualitativas, que permiten obtener datos vivenciales. Estos, sin embargo, presentan varios problemas: tienen puntos “oscuros”, como silencios, olvidos y metáforas de diverso tipo, que dificultan su interpretación; y provocan la caída en el empirismo con la “omnipotencia de la palabra” de los testigos. Para afrontar este desafío no solo apelaremos a cruzar los testimonios con fuentes escritas, sino también a reconocer en los símbolos, las invenciones y las metáforas qué significado atribuye el entrevistado a los acontecimientos del pasado. Esto requerirá, en definitiva, establecer una relación crítica con las fuentes orales. La palabra y el mundo de significados presentes del entrevistado son los mediadores entre el pasado y el historiador, si confundimos al testimonio con una expresión directa de los hechos corremos el riesgo de caer en el “empirismo natural y primario”.


4.

De cómo se construye la autoridad. Representaciones, prácticas y discursos en escuelas primarias de Tandil (1945-1983)

Investigadora: Lic. Paola Gallo (becaria CONICET). Director: Daniel Mínguez. Co-directora: Lucía Lionetti

El objetivo de esta investigación es realizar una historia de las relaciones de poder y autoridad en la escuela primaria entre 1954 y 1983 en el marco de desarrollo, consolidación y declive de aquellos discursos y prácticas simbólicas que buscaron crear un nuevo orden en torno al papel del Estado en tanto elemento de integración y articulación, buscando ver las diferentes formas que asumió la autoridad escolar, y las relaciones que dieron lugar a esas formas. El análisis se centra en los diferentes modelos de autoridad escolar tratando de visualizar los rasgos de permanencia, continuidad y ruptura entre éstos y con respecto a aquellos modelos de autoridad social y escolar que buscaron ser instituidos desde el Estado. Este período - de desarrollo, consolidación y declinación del Estado de Bienestar en la Argentina - es considerado también, el más inestable de la historia, económica, política y socialmente. En este sentido, constituye un período interesante para analizar las relaciones entre los modelos políticos de autoridad propuestos en los diferentes gobiernos y las formas concretas que estos asumían a partir de los propios sujetos sociales.

Si el peronismo es visto así en términos de una ruptura con la autoridad y las jerarquías tradicionales, la llegada de la democracia puede ser leída en términos de una intención de reconstruir la autoridad sobre nuevas bases: la necesidad de terminar con la “cultura autoritaria” en la sociedad argentina y la propuesta de construcción de una cultura democrática. El proyecto radical supuso la construcción de un nuevo modelo de autoridad sobre bases democráticas, en un contexto marcado por la crisis del orden social, consecuencia de la progresiva desestructuración del Estado benefactor (Filmus 1999: 36). Estas visiones que caracterizan el período son consideradas, en razón de nuestro interés, como “modas” que, creemos, deben ser contrastadas con los sentidos y las experiencias que nos proporcionan los actores de nuestra investigación.

La primera parte del trabajo intenta reconstruir aquello que hemos venido denominando la dimensión “macro”, a través del análisis de los modelos de autoridad propuestos por los diferentes gobiernos del período y sus políticas educativas. La segunda parte intenta reconstruir la dimensión “micro”, mediante una investigación desarrollada en torno al análisis de las relaciones de autoridad al interior de escuelas primarias de Tandil. De allí que se analizará cómo construyeron los sujetos el orden institucional, y dentro de él, las relaciones de poder y autoridad Para ello se busca reconstruir las relaciones dadas al interior de las escuelas. Se atenderá así a) la dimensión formal (es decir, como se ordenaban estas relaciones desde la reglamentación); y b) la dimensión “informal” (es decir, como se ordenaban estas relaciones desde la práctica cotidiana).



5.

Los intelectuales antidemocráticos argentinos y los caminos al autoritarismo. Razones privadas, públicas y políticas para la construcción de una experiencia compartida. Argentina, 1920 a 1938.

Directora. Olga Echeverría

Cuando promediaba la década de 1920 algunos intelectuales, elitistas y autoritarios, desarrollaron una intensa campaña conspirativa destinada a volver evidentes las supuestas deficiencias del sistema democrático y, correlativamente, a señalar las beneficios de una sociedad ordenada bajo parámetros de disciplina y jerarquía. Escritores de desigual reconocimiento, (Leopoldo Lugones, Manuel Gálvez los hermanos Irazusta, Ernesto Palacio y Carlos Ibarguren) dieron el paso a la política sin descuidar el campo cultural. Todos compartían una voluntad antidemocrática, entendían que el dominio de una minoría esclarecida, culta y superior constituía una realidad histórica y natural y en base a esa significación construyeron una compleja explicación de la esencia de los grupos sociales, y de los fenómenos de poder y dominio. Algo de nostalgia, mucho de frustración e incertidumbre, colaboraron para que estos escritores y pensadores acostumbrados a una vida relativamente estable comenzaran a definir una expresión que, al menos en términos discursivos, contenía una carga explícita de agresividad y violencia. A partir de esa experiencia iniciaron la delimitación de diferentes ámbitos y dimensiones de acción y constitución. Partiendo de una visión que los colocaba como víctimas de un destino personal y social frustrado, los intelectuales elitistas se presentaron como el “último reaseguro frente al estado de desborde social y al imperio de la ignorancia” que representaba para ellos su presente.

Se hace hincapié en la doble batalla de instalación que desarrollaron estos escritores. Una, en el plano más estrictamente político. Otra, dentro del campo intelectual. Se trató de una actividad compleja que se sustentaba en la concepción de que el pensamiento era un tipo de acción política concreta inherente a la propia tarea intelectual. Será, entonces, importante indagar sobre las circunstancias y procesos que permitieron que los intelectuales dieran el paso que los llevó de élite del saber a tratar de constituirse en élite política autoritaria.

Para comprender esta experiencia autoritaria, es necesario encarar un estudio que atienda a las vidas privadas, a las vidas públicas y a las vidas políticas. La interrelación de lo privado, lo público y lo político se constituye en un elemento central para comprender la construcción de una experiencia y de una identidad (Bobbio, 1989) ya que se establece una arquitectura social de la vida, tanto privada como pública, de mutua y permanente influencia (Pateman, 1991). Desde esta perspectiva, la identidad política es un proceso que transcurre a lo largo de toda la vida y es solo inteligible en relación a la experiencia de vida de los individuos (Ollier, 1998).

El período de análisis abarca el proceso transcurrido entre las primeras manifestaciones intelectuales autoritarias en los primeros años de la década de 1920 hasta el año 1938, momento en que se cierra un ciclo político de la Argentina, pero fundamentalmente finaliza una fase en el desarrollo de la propia derecha intelectual.

El análisis de cada individualidad y grupo permitirá mostrar la diferencia de recorridos e influencia en la vida política y cultural. ¿Todos recorrieron el mismo camino de infortunio”, fue útil la apelación a herramientas intelectuales como la historiografía o los estudios políticos- para lograr un espacio de aceptación y reconocimiento”. Aquellos que colaboraron con la construcción del catolicismo como actor autónomo, o que al menos se ampararon en su escudo, también fueron derrotados” O, por el contrario ¿fueron los únicos representantes de esta tendencia “multiforme y contradictoria” que alcanzaron cierto grado reconocible de ascendiente y proyección”. ¿Cuáles fueron las razones privadas, públicas y políticas que llevaron a estos escritores a definirse por el autoritarismo” A pesar de la diversidad que los cruzaba, todos buscaban sentirse parte de un colectivo ilustrado y disciplinante que contuviera la experiencia que compartían, pero ¿lograron conformar una identidad”. ¿Cuáles fueron las representaciones de la sociedad”, ¿qué posturas asumieron ante las manifestaciones culturales, educativas y científicas”, distinguidos y cultos frente a la sociedad heterogénea de los otros: mujeres, trabajadores e inmigrantes: ¿se trataba de una argumentación estética ideológica” Estas son algunas de las preguntas que guían a este proyecto que podría ubicarse en el encuentro de historia de las ideas políticas, historia cultural e historia social.


6.

Los profesionales del campo educativo, agentes políticos e intelectuales de la Argentina a fines del siglo XIX y principios del siglo XX

Directora: Lucía Lionetti

El objetivo específico de este proyecto es estudiar a los miembros del magisterio, profesionales del campo educativo, como agentes políticos e intelectuales de Argentina a fines del siglo XIX y primeras décadas del XX. Esta problemática es la continuidad de una línea de investigación sobre la socialización política y la formación del magisterio en la Argentina de fines del siglo XIX y comienzos del siglo XX. A partir de este primer paso surgió una grilla de cuestiones a seguir profundizando y que coinciden con el objetivo general de analizar la conformación del sistema público de enseñanza con sus normas, agentes e instituciones. En ese sentido, una problemática que se ha impuesto y que merece una especial atención es la de estudiar el surgimiento de ese cuerpo de profesionales de la educación que, en ese proceso de formación y consolidación del modelo de educación pública, consiguió un inesperado protagonismo en la esfera pública y política. Como hipótesis de trabajo se considera que la disposición del capital técnico les habría permitido entablar una red de relaciones con los “notables” de la política y un acercamiento a referentes intelectuales de aquel momento, al tiempo que ese capital relacional y político les habría facilitado escalar posiciones dentro de la burocracia del sistema educativo. En ese sentido, si bien no se equiparara la situación del magisterio al proceso de profesionalización, a la construcción del ideal profesional y al énfasis en la carrera, la educación especializada y la meritocracia que se gestó en el caso de los médicos (González Leandri: 1999) y los abogados, lo cierto es que la carrera fue revestida de un discurso simbólico que apuntó a una formación normalista y a su correlato, la obtención de un título habilitante. De modo que surge un abanico de interrogantes como: ¿qué relación mantuvieron con el estado” ¿qué márgenes dispusieron para actuar y pronunciarse más allá de su estricta función como educadores” ¿hasta qué punto hicieron uso de los contactos personales con políticos locales y dirigentes nacionales para acceder a un puesto o realizar una carrera burocrática dentro del sistema educativo” ¿en qué tipo de contiendas político-partidarias participaron y bajo qué circunstancias” ¿hasta qué punto las cuestiones políticas repercutieron y afectaron la vida en las instituciones educativas”. Como profesionales formados en la ciencia de la pedagoga: ¿qué rasgos adquirió el lenguaje científico de la pedagoga y en qué tipo de espacios y/o ámbitos circuló” ¿sobre qué temáticas se explayaron y cómo argumentaron” ¿cuales fueron los matices que se detectan en sus opiniones e ideas” ¿en qué medida sus dichos se apartaron o cuestionaron al discurso educativo oficial” ¿hasta qué punto sus ideas estuvieron condicionadas por el clivaje ideológico de la época” ¿cuáles habrán sido las matrices ideológicas de su pensamiento pedagógico” ¿en qué medida el discurso pedagógico estuvo condicionado e influenciado por el discurso médico positivista y el criminológico de aquellos años”. Desde una perspectiva de género, ¿hasta qué punto las maestras fueron obedientes y pasivas a esas políticas de estado tal como se las consideró en ese tiempo” ¿en qué medida esas opiniones estuvieron atravesadas por los condicionamientos culturales de género” ¿qué tipo de coincidencias y disidencias existieron en los pronunciamientos de maestros y de maestras” ¿existieron diferentes oportunidades para proyectarse como intelectuales entre educadores y educadoras”

Metodología: Se abordaran, en principio, los Archivos Educativos procediendo a realizar una mirada exhaustiva, puesto que en una lectura lineal muchas de estas cuestiones que se pretenden investigar aparecen ocultas. En los mismos han quedado registros de las voces de los propios educadores. La prensa nacional fue un espacio al que recurrieron con frecuencia los propios docentes para participar de esos auténticos certámenes de opiniones donde se demostraba la destreza en el uso de la palabra. En ese ámbito quedaron registros valiosos de aquello que expresaron pero, al mismo tiempo, resulta ser una clara demostración del reconocimiento que se le dio a su opinión en este medio. La Literatura, obras pedagógicas, libros de texto: históricos, moral, instrucción cívica, higiene, etc., fue parte de esa producción escrita que enriqueció la biografía laboral de maestros y maestras de aquellos años. Al abordar la problemática del maestro como actor político se requerirá de una mayor pericia en la búsqueda de la información. A partir de los archivos escolares, los informes de inspectores, el análisis de algunos periódicos locales y nacionales, las memorias de educadores y personajes vinculados a la educación, la prensa nacional, y los archivos personales de reconocidos dirigentes.



7.

Asuntos privados y vida pública. Las mujeres de las comunidades del centro sudeste de la Provincia de Buenos Aires, fines del XIX y principios del XX

Investigadora:. Yolanda de Paz Trueba (becaria CONICET). Directora:. Lucía Lionetti

El objetivo de este trabajo es reflexionar en torno a la construcción de la ciudadanía y de la participación activa de las mujeres en las comunidades del centro sudeste de la provincia de Bs. As. a fines del siglo XIX y principios del XX. Nos interesa indagar de qué manera, en este contexto donde la familia se transformó en un elemento central desde el que se pensaba la estabilidad social y política, la mujer consiguió tener una presencia pública en apariencia contradictoria con los roles que los discursos dominantes consideraban que eran los indicados para ella (en tanto naturales), en la sociedad. Se trata, en síntesis, de analizar en clave de género el problema de la conformación de la ciudadanía y de las relaciones entre la sociedad civil y el Estado. La forma en que los actores sociales se adaptaron o cuestionaron en la práctica el modelo que se intentaba imponer, serán puntos centrales a tener en cuenta, atendiendo a la particular conformación social y a las especificidades de estos pueblos que, aun en el ocaso de la frontera, presentaban a fines del siglo XIX características hibridas, a mitad de camino entre esos espacios fronterizos, y pueblos en proceso de crecimiento, de la mano de la modernización que los iría alcanzando paulatinamente.

Metodología: Para analizar las fuentes y recuperar las voces y acciones de las no-ciudadanas se buscará indagar las palabras de quienes hablaron sobre ellas pero también de reconstruir su propio acto del habla. Esa red discursiva con sus matices, puntos de encuentro y de disenso fue la expresión de un determinado vocabulario político de época. Este primer acercamiento desde los discursos que contemplará en primer instancia los dichos y escritos sobre las mujeres pero también de las mujeres, será complementado con una segunda instancia de análisis en la que se pretenderá recuperar las acciones y voces de las mujeres de los sectores populares en estas comunidades de frontera, que eran las depositarias en muchos casos de los discursos antes mencionados, en particular aquellos que estaban destinados al control social. En este sentido, nuestro análisis prevé una forma básicamente cualitativa, centrando la atención en las acciones

de los sujetos sociales, como respuesta al entramado discursivo que proliferó en la época. Cabe señalar que el cruce de los diferentes tipos de archivos (prensa independiente y militante, correspondencia municipal, archivos judiciales), nos permitirá tener una visión más acabada de las roles jugados por estos actores sociales, si bien la especificidad narrativa de cada una de estas fuentes no puede perderse de vista a la hora de hacer un análisis de discurso y las palabras como generadoras de representaciones y como un acto de habla de los protagonistas que dan cuenta de las prácticas culturales y sociales. Finalmente, este análisis cualitativo será complementado con una visión cuantitativa, teniendo en cuenta los tres primeros censos nacionales de 1869, 1895 y 1914 para cruzar datos a nivel nacional, provincial y de las comunidades para registrar ese universo de actores y acciones que nos ocupa, teniendo presente variables como origen, ocupación y estado civil, entre otras.



8.

El positivismo y el abordaje discursivo de la expansión de la regulación del Estado sobre la sociedad argentina (1880-1912).

Investigador: Ariel Lo Pinto (becario CONICET). Director de Tesis: Elías Palti. Co-Directora: Olga Echeverría

La intervención (o regulación) del Estado sobre diferentes esferas de la realidad, en el último cuarto del siglo XIX es una preocupación que ocupa a una parte importante de los estudios recientes sobre la historia intelectual. Es desde esta línea de problemáticas que se llevaran adelante una serie de indagaciones con el objeto de revisar la expansión de la actividad del Estado y su vinculación con el ámbito científico y específicamente con el positivismo.

El punto de partida es el año 1880, momento en el cual se termina de consolidar la autoridad nacional; si bien González Leandri llamó la atención sobre la cuestión de que cuando se habla de “dominio” y “disciplinamiento” se hace referencia al final de un proceso en el cual el poder ya no tiene que ser “negociado” (González Leandri; 1999, 58-59) . Sin embargo el período comprendido entre 1880 y 1912 se presenta como un momento en que se abren varias cuestiones relevantes para el abordaje de la historia conceptual, en la medida que se introducen una serie de innovaciones que tienden abrir un campo de legitimaciones a las acciones emprendidas por los actores. En líneas generales se trata, al decir de Pierre Rosanvallon, de: “reconstruir la manera como los individuos y los grupos han elaborado su comprensión de las situaciones, de enfrentar los rechazos y las adhesiones a partir de los cuales han formulado sus objetivos, de volver a trazar de algún modo la manera como su visión del mundo ha acotado y organizado el campo de sus acciones.” (Rosanvallon, 2003, 26). El período de cierre del presente estudio se encuentra con el auge del idealismo promovido por la figura de Rodó en la segunda década del siglo XX (Hale, 2000, 41-45; Terán, 2003, 349-350).

En tal orden de preocupaciones tomamos como primer problemática analizar el origen de la relación entre la política y la práctica científica en tanto fundamento para llevar adelante la acción del Estado: ¿Como surgió tal relación entre ciencia y actividad política” ¿Cómo se las puede interpretar” ¿que grupos plantearon la necesidad de tal dicha interrelación”; ¿Fue introducida y demandada solamente por aquellas ocupaciones que se encontraban inmersas en el proceso de profesionalización ocurrido en los diferentes campos del saber profesional e intelectual, y en la injerencia pública de las reputadas profesiones “científicas” (Altamirano-Sarlo, 1997, 167-173; González Leandri, 1999)”. Cuando aquella relación entre política y cientificismo se encuentra presente en el discurso de presidentes, ministros y legisladores (respecto de las diversas cuestiones: religiosa, social, educativa, higiénicas, etc.) es pertinente inquirir respecto de la significación de aquella asociación a través de las derivaciones conceptuales de sus premisas y observar las series de rupturas y continuidades producidas en sus discursos.

Este último punto remite a una segunda serie de problemáticas que refieren al rol desempeñado por el positivismo en relación al contexto del proceso de expansión de la autoridad del Estado Nacional. Una primera cuestión que se plantea es ¿cómo fue adoptado el positivismo por los agentes políticos”: ¿Cuáles fueron las circunstancias políticas, sociales e intelectuales que permitieron su adopción” ¿qué injerencias tuvieron en el desarrollo de su discurso el surgimiento de las diferentes cuestiones (la higienista, la educativo, la social, etc.)” ¿Qué tradiciones o corrientes de intervención pública socavó y en base a qué argumentos” En este orden de problemáticas cabe preguntarse ¿en qué medida el positivismo fue planteado como un apoyo teórico-técnico o hasta que punto fue una figura retórica de argumento político para legitimar la expansión de la regulación estatal en mayores áreas de la realidad”.

Una última preocupación atiende a observar como mediaron en dichos debates los cambios de la opinión pública. Como afectaron los pedidos por parte de la prensa de que el Estado no se inmiscuyera en iniciativas que correspondía a la acción privada (por ej. extensión de la red ferroviaria La Nación, 1885; las obras públicas Botana-Gallo, 1997, 42) período comprendido entre 1880-1906-. La segunda posición se encuentra desarrollada durante el período 1906-1916 y su inicio tuvo lugar con la demanda por parte del periódico La Nación de nacionalizar los servicios, y, con la presentación de la ley Mitre por la cual se otorgaba al Estado la capacidad de controlar la fijación de precios. En dicho contexto intelectual es donde surgen las iniciativas de intervención social propuestas por los “liberales reformistas” (Zimmermann, 1995, 44). Por otro lado, nos interesa indagar que otros grupos y/o elites culturales vinculadas a los espacios científicos y académicos participaron y se sumaron a los debates (revistas, boletines, etc), cuáles fueron sus posiciones y argumentaciones.

Una primer hipótesis de trabajo nos lleva a argumentar que el cientificismo, en una primera instancia, y el positivismo a continuación fueron elementos que participaron de una formación discursiva (junto a otras definiciones como Paz y Administración; Política científica, entre las más importantes) que coadyuvaron cuando no impulsaron y potenciaron, abriendo un teatro de legitimidades, a la acciones emprendidas en el proceso de regulación del Estado sobre mayores áreas de la realidad socio-política .



9.

Conservadores y radicales en el interior” bonaerense (1910-1943)

Investigador:. Leonardo Fuentes. Directora: María Estela Spinelli

Buenos Aires -la provincia más extensa, rica y poblada de la Argentina- es un protagonista importantísimo en la política nacional. En el transcurso del siglo XX, condensó del 25 al 40 % del electorado nacional y una proporción similar de electores presidenciales y diputados nacionales; en términos comparativos, su peso electoral y político ha sido equivalente a la gravitación conjunta de los estados de California, Texas y Nueva York dentro de los Estados Unidos. Por consiguiente, el control de la provincia de Buenos Aires, sumado al apoyo de algunas otras o de la Capital Federal, ha asegurado virtualmente el triunfo de tal o cual candidato en las elecciones presidenciales; una única vez en 1916- un candidato llegó a la presidencia sin imponerse electoralmente en el territorio bonaerense.

A pesar de la existencia de muchos trabajos que estudian la política en Buenos Aires durante los años inmediatamente anteriores al peronismo, consideramos que el tema no ha quedado cerrado y nuevos estudios sobre los diversos actores que participaban del proceso político bonaerense aun pueden ser realizados. Por ello, me he propuesto estudiar a los dos principales partido políticos que se disputaron el dominio de Buenos Aires en el periodo 1910-1943: el Partido Conservador y la Unión Cívica Radical. La lucha entre estas fuerzas políticas caracterizó dicho periodo, alternándose una y otra en el ejercicio del poder.

Varios trabajos recientes las han analizado, proporcionando mucha información sobre ellas, aunque principalmente desde un punto de vista nacional”. Por lo cual, en nuestro estudio las observaremos más de cerca: tomaremos cuatro partidos (distritos) del centro-sur de la Provincia de Buenos Aires y trataremos de indagar fundamentalmente porque una u otra agrupación política concitó un apoyo sustancial y constante en determinadas áreas durante todo este periodo, mientras que en otros lugares se produjeron importantes cambios en las preferencias de los votantes.

¿Influencia de las condiciones estructurales” Importancia de los líderes locales o de las redes clientelares” Responder a estas y a otras preguntas nos llevará a conocer la historia política de una zona de la Provincia que ha sido poco estudiada y, fundamentalmente, los avatares por los que atravesaron la U.C.R. y el Partido Conservador de Buenos Aires a lo largo de un periodo de 30 años, continuando así las investigaciones llevadas a cabo por otros autores en otros distritos bonaerenses.

Hemos elegido para nuestro trabajo el “interior” bonaerense y más exactamente el centro-sur de la Provincia- porque es una región que, más allá de su similitud ecológica” y de responder en su totalidad a los patrones de colonización de las tierras “nuevas” situadas al sur del río Salado, muestra en su interior distritos con comportamientos políticos bastante diferentes. Además, esta región está relativamente alejada de grandes urbes como Capital Federal, La Plata y Bahía Blanca -así como de Rosario-, lo que impide que dichos comportamientos puedan deberse a la influencia directa de aquellas, De allí que, para responder las preguntas que formulamos en el párrafo anterior, estudiaremos cuatro distritos de esta porción de territorio bonaerense con distintas características: Ayacucho, Azul, Lobera y Tandil.

Para desarrollar nuestra propuesta organizamos el plan de trabajo de la siguiente manera: primeramente, procedimos a identificar y localizar las fuentes que hicieran posible realizar la investigación, tarea que prácticamente ya hemos concluido. El segundo paso será el análisis de dichas fuentes, para extraer toda la información posible sobre la organización de los partidos conservador y radical, sus integrantes y sus prácticas, así como sobre los diversos acontecimientos políticos ocurridos en los cuatro municipios seleccionados. Posteriormente, en una úúltima etapa, procederemos a confeccionar la tesis propiamente dicha, cuya estructura, obviamente aun provisoria, resumiremos a continuación.

En una primera parte haremos una introducción donde plantearemos lo que nos proponemos con nuestra investigación y analizaremos los diversos antecedentes que hay sobre el tema. Además, describiremos el marco político bonaerense en el periodo de referencia, haciendo hincapié no solo en los acontecimientos, sino también en la evolución de la legislación que rigió los diversos procesos electorales y en el comportamiento de las dos principales agrupaciones políticas en pugna en la primera mitad del siglo XX -Unión Cívica Radical y Partido Conservador-, comportamiento condicionado por dos elementos: un modelo político ideal al que adscribían y del que disponían- y la necesidad de conquistar y luego conservar el poder.

En la segunda parte de nuestra tesis abordaremos el estudio de la política en el orden local, dedicando un capitulo a cada uno de los distritos ya mencionados. Recurriremos entonces a la reducción de la escala de observación, procedimiento que nos permitirá, además de establecer correlaciones entre voto y variables macro-estructurales, destacar el rol de cada uno de los partidos, de los mediadores y de las redes políticas. Esperamos que el análisis de las agrupaciones y de las tramas sociales tendidas en el ámbito municipal facilite la comprensión del funcionamiento primario de la política desplegada en un espacio donde la labor de operadores intermedios tendría una influencia decisiva en la toma de decisiones del electorado, originada en su capacidad y sus recursos para generar adhesiones.

Además, analizaremos la composición de la dirigencia política -tanto radical como conservadora-, sus orígenes nacionales y su perfil ocupacional, con el fin de verificar o desechar algunos “mitos”.

Fuentes:

1. Diarios y periódicos

Acción Socialista (Ayacucho), El Porvenir (Ayacucho), La Unión (Ayacucho), La Voz de Ayacucho (Ayacucho), La Verdad (Ayacucho), Diario del Pueblo (Azul) , El Ciudadano (Azul), El Imparcial (Azul), El Orden (Azul), El Heraldo (Azul), El Tiempo (Azul), La Acción (Azul), La Nación (Buenos Aires), La Razón (Lobería), El Eco del Tandil (Tandil), El Derecho (Tandil), Nueva Era (Tandil), Tribuna (Tandil),

2- Fuentes oficiales

Actas de los Concejos Deliberante de Ayacucho, Azul, Tandil, Lobería.

Actas de los Departamentos Ejecutivos de las Municipalidades de Azul. Y Tandil.

Dirección General de Estadística de la Provincia de Buenos Aires: Boletín (Publicación cuatrimestral, 1923-1934). Boletín Mensual de Estadística (1903-1920).

Ketzelman, F. y De Souza, R.: Colección completa de Leyes del Estado y Provincia de Buenos Aires desde 1854 a 1929, Buenos Aires, Boucau y Cía., 1931 (Varios tomos).

República Argentina: Segundo Censo de la República Argentina, Mayo 10 de 1895, Buenos Aires, 1898. República Argentina: Tercer Censo Nacional, levantado el 1º de junio de 1914, Buenos Aires, 1916 (10 vols.).


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